¿Qué proponemos?

Una salida comunal para el Parque de Artillería. Esto significa que pase a manos de l@s vecin@s de Burgos  –no del Ayuntamiento o privadas–, para su gestión de manera asamblearia. Son muchos los ejemplos a lo largo de la historia, y en la actualidad, que demuestran que este tipo de funcionamiento es mucho más honesto, eficaz y respetuoso. Aquí, en Castilla, las reuniones de los Concejos abiertos (asambleas vecinales), mientras fueron soberanos, eran órganos de toma de decisión en colectivo sobre los asuntos que incumbían a todos. También en el movimiento obrero, y más recientemente en los movimientos sociales, son innumerables las experiencias en las que los propios afectados resuelven sus problemas organizados de manera horizontal, participativa e igualitaria. En definitiva, exigimos que no se nos siga tratando en política con desprecio, y poder desplegar todas nuestras capacidades sociales en el único interés del bien común.

 

Por supuesto, no tendría sentido de otro modo, este debería ser un espacio no mercantilizado de la existencia: donde quien importen seamos las personas, con nuestras necesidades, inquietudes, aspiraciones… Tanto lo público (en rigor lo estatal) como lo privado pasa por poner precio a todo aquello de lo que trata: en un caso lo pagamos indirectamente a través de los impuestos, en el otro directamente del bolsillo. Pero no tenemos porque andar comprándonos o vendiéndonos, según los antojos del mercado, cuando podemos desarrollar por medio del apoyo mutuo y la co-responsabilidad relaciones que hagan de nuestros barrios y de nuestras ciudades lugares para un buen vivir.

 

Además, nos parecen irrenunciables, tanto el recinto como las instalaciones de Artillería, por haber sido expoliados mediante una transacción fraudulenta, en este caso, al pueblo de Gamonal. Es hora de hacer volver común al pueblo lo que del pueblo saliera.