¿Qué proponemos?

Una salida comunal para el Parque de Artillería. Esto significa que pase a manos de l@s vecin@s de Burgos  –no del Ayuntamiento o privadas–, para su gestión de manera asamblearia. Son muchos los ejemplos a lo largo de la historia, y en la actualidad, que demuestran que este tipo de funcionamiento es mucho más honesto, eficaz y respetuoso. Aquí, en Castilla, las reuniones de los Concejos abiertos (asambleas vecinales), mientras fueron soberanos, eran órganos de toma de decisión en colectivo sobre los asuntos que incumbían a todos. También en el movimiento obrero, y más recientemente en los movimientos sociales, son innumerables las experiencias en las que los propios afectados resuelven sus problemas organizados de manera horizontal, participativa e igualitaria. En definitiva, exigimos que no se nos siga tratando en política con desprecio, y poder desplegar todas nuestras capacidades sociales en el único interés del bien común.

 

Por supuesto, no tendría sentido de otro modo, este debería ser un espacio no mercantilizado de la existencia: donde quien importen seamos las personas, con nuestras necesidades, inquietudes, aspiraciones… Tanto lo público (en rigor lo estatal) como lo privado pasa por poner precio a todo aquello de lo que trata: en un caso lo pagamos indirectamente a través de los impuestos, en el otro directamente del bolsillo. Pero no tenemos porque andar comprándonos o vendiéndonos, según los antojos del mercado, cuando podemos desarrollar por medio del apoyo mutuo y la co-responsabilidad relaciones que hagan de nuestros barrios y de nuestras ciudades lugares para un buen vivir.

 

Además, nos parecen irrenunciables, tanto el recinto como las instalaciones de Artillería, por haber sido expoliados mediante una transacción fraudulenta, en este caso, al pueblo de Gamonal. Es hora de hacer volver común al pueblo lo que del pueblo saliera.

¿Qué pasa con el Parque de Artillería?

El 27 de septiembre sale a subasta una parcela con la que muchos abusos se han cometido a l@s vecin@s de Burgos: el Parque de Artillería de “Santa Bárbara”. La misma pertenece indebidamente al Ministerio de Defensa, quien se apoderó de la misma en 1948 tras una operación llena de irregularidades, y su pérdida supuso, para el entonces pueblo independiente de Gamonal de Río Pico, la desposesión de unos terrenos de uso comunal. Nos encontramos ante otra  imposición más del estamento militar, que, con la arrogancia y prepotencia que le caracteriza, era indisociable por aquellas fechas de la dictadura franquista.

 

Urbanísticamente hablando, estos 48. 264 m², que lindan entre el antiguo pueblo de Gamonal y la ciudad de Burgos, constituyen toda una fractura en la geografía física y social del actual municipio, y, al parecer, solo ha habido voluntad para solucionarlo desde la especulación. Yendo un poco más allá, la estrangulación de todo el mapa urbano con una serie de infraestructuras militares  (Ciudad Deportiva Militar, Cuartel 2 de Mayo…), todas ellas fruto de descarado expolio, son la muestra más gráfica de como los diseños arquitectónicos y los planes de gobierno -sometimiento- van de la mano.

 

El ruido mediático y propagandístico volcado a este respecto ha intentado cercar cualquier debate en una cuestión de partidos. La opinión de quienes nos andamos las calles, las gozamos y las sufrimos, no cuenta para absolutamente nada, salvo en el caso de poder ser patrimonializada bajo alguna sigla. Se trata de la política como disciplina, técnica, con sus profesionales y entendid@s, y no como lugar para habitar y crear en común.

 

La historia del Parque de Artillería no es una excepción, forma parte de un largo proceso que, durante siglos, ha procurado la mercantilización de cualquier recoveco de lo existente. Se trata, en realidad, de esa historia nuestra de cada día.